NON MEA VOLUNTAS

por El Responsable

“Pues quiéroos avisar y acordar qué es su voluntad. No hayáis miedo sea daros riquezas ni deleites, ni honras, ni todas esas cosas de acá; no os quiere tan poco, y tiene en mucho lo que le dais, y quiéreoslo pagar bien, pues os da su reino aun viviendo. ¿Queréis ver cómo se ha con los que de veras le dicen esto? Preguntadlo a su Hijo glorioso, que se lo dijo cuando la oración del Huerto. Como fue dicho con determinación y de toda voluntad, mirad si la cumplió bien en El en lo que le dio de travajos y dolores y injurias y persecuciones; en fin, hasta que se le acabó la vida con muerte de cruz.

Pues veis aquí, hijas, a quien más amava lo que dio; por donde se entiende cuál es su voluntad. Ansí que éstos son sus dones en este mundo. Da conforme a el amor que nos tiene: a los que ama más, da de estos dones más; a los que menos, menos, y conforme a el ánimo que ve en cada uno y el amor que tiene a Su Majestad. A quien le amare mucho, verá que puede padecer mucho por El; al que amare poco, poco. Tengo yo para mí que la medida del poder llevar gran cruz u pequeña, es la del amor. Ansí que, hermanas, si le tenéis, procurad no sean palabras de cumplimiento las que decís a tan gran Señor, sino esforzaos a pasar lo que Su Majestad quisiere. Porque si de otra manera dais la voluntad, es mostrar la joya y irla a dar y rogar que la tomen, y cuando estienden la mano para tomarla, tornarla Vos a guardar muy bien.”

Camino de perfección, de Santa Teresa de Jesús; capítulo 32 (6-7) del Códice de Valladolid; en sus Obras completas; BAC, 2006; pgs. 371-372.

Anuncios