El sosiego acantilado

non mea voluntas

Mes: marzo, 2015

RETORNO

Retirarse sosegadamente de las supersticiones de plástico,
como marea que baja,
hacia todo lo que brota y pace.

EL SOSIEGO DOLOROSO

Sea mi gozo en el llanto,

Sobresalto mi reposo,

Mi sosiego doloroso

Y mi bonanza el quebranto;

Entre borrascas mi amor,

Y mi regalo en la herida,

Esté en la muerte mi vida,

Y en desprecios mi favor;

Mis tesoros en pobreza

Y mi triunfo en pelear,

Mi descanso en trabajar

Y mi contento en tristeza.

En la escuridad mi luz,

Mi grandeza en puesto bajo,

De mi camino el atajo

Y mi gloria sea la cruz;

Mi honra el abatimiento

Y mi palma el padecer,

En las menguas mi crecer

Y en menoscabos mi aumento;

En el hambre mi hartura,

Mi esperanza en el temor,

Mis regalos en pavor,

Mis gustos en amargura;

En olvido mi memoria,

Mi alteza en humillación,

En bajeza mi opinión,

En afrenta mi victoria,

Mi lauro esté en el desprecio,

En las penas mi afición,

Mi dignidad el rincón,

Y la soledad mi aprecio;

En Cristo mi confianza,

Y de El solo mi asimiento,

En sus cansancios mi aliento

Y en su imitación mi holganza.

Aquí estriba mi firmeza,

Aquí mi seguridad,

La prueva de mi verdad,

La muestra de mi fineza.

Poesía escrita para la profesión de Isabel de los Ángeles, en Salamanca, 1571; en las Obras completas de Santa Teresa de Jesús; BAC, 2006; pg. 665.

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PROGRESIÓN GEOMÉTRICA

“Según estadísticas de la época, en 1947, año de la partición de la India, había unas 200 escuelas islámicas en Pakistán, un porcentaje escaso de las cuales era deobandi. Apenas treinta años después, su número se había multiplicado por cuatro. De las 893 computadas en 1972, alrededor de un 40% insuflaban las enseñanzas de esta ideología extremista; algo más del 15% estaban controladas por los extremistas de Ahl-i-Hadiz y el resto seguían la doctrina Barendi, defensora de una visión más moderada del islam suní. Las cifras fiables más recientes, proporcionadas por el Ministerio de Asuntos Islámicos en 2002, elevaban a más de 10.000 el número de escuelas islamistas en Pakistán. De ellas, alrededor de medio millar pertenecen a Ahl-i-Hadiz; una cifra similar son chiíes; más de 1000, barendi, y el resto, es decir, más de 7000, integran la tupida red deobandi. Entre todas suman alrededor de 2 millones de estudiantes, de los cuales, cerca de un 1.400.000 se forman en centros de enseñanza comprometidos con una de las interpretaciones más radicales e intransigentes del islam suní.”

Suníes y chiíes, de Javier Martín; Catarata, 2008; pgs. 222-223.

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DRIVE THRU YOUR SUBURBS, INTO YOUR BLUES

“…hay obras sulfurosas que esconden diamantes bajo su ganga y obras que exhalan incienso que no son más que bisutería barata. Examinadlo todo (panta) y quedaos con lo bueno (1 Ts 5, 21). Considerando esa forma de examinar al fuego, el Anticristo de Nietzsche es más cristiano que todo lo que uno pueda sacar alguna vez de un catecismo de los años setenta.”

La fe de los demonios, de Fabrice Hadjadj; Nuevo Inicio, 2011; pg. 130.

EL FUEGO

Nosotros nunca nos comeríamos a nadie, ¿verdad?
No. Claro que no.
[…] Pase lo que pase.
Pase lo que pase.
Porque nosotros somos de los buenos.
Sí.
Y llevamos el fuego.
Y llevamos el fuego. Así es.
Vale.

La carretera, de Cormac McCarthy; Mondadori, 2007; pg. 98.

 

Doña Alejandra me ha dado a conocer al patrón de los Taberneros.

Pero antes de hablar del mismo, es necesario hacer un exordio que deje claro nuestro auténtico concepto de Taberna. El cual proviene de la traducción castellana que más hemos manejado de The Flying Inn, realizada por Tomás González y José Elías Rodríguez, cuyo título es La Taberna Errante. Para hacernos una idea de las dificultades de la cuestión, basta citar el título de una traducción anterior, de los años sesenta: La Hostería Volante (idéntica a la típica traducción italiana). Hostería sería buena traducción, si no hubiese una aún mejor: posada.

Pues una Inn es un lugar donde uno puede beber, sí, como en una taberna; pero también es un lugar donde uno puede hospedarse. El Poni Pisador de Bree, en El Señor de los Anillos, es una Inn. Y también lo era aquel lugar en el que José y María no encontraron sitio (…there was no room for them in the inn).

Todo este contenido semántico está presente cuando hablamos de los Taberneros Errantes.

Por eso San Teodoto de Ancira es el patrón de los Taberneros. Porque es el patrón de los posaderos, que viene a ser lo mismo. Regentaba su propia posada en Ancira (la actual Ankara, capital de Turquía, también llamada Angora en otros tiempos) y era muy conocido por su fervor cristiano, especialmente en lo que se refería a la virtud de la caridad. Durante la persecución desatada por Diocleciano en el año 303, su posada se convirtió en refugio para muchos fugitivos y enfermos. Era digna de admiración su capacidad para exhortar a los cristianos a mantener su fe en esos difíciles momentos, cuando es la vida lo que está en juego (no la desorbitada factura de la linda boda, bautizo o comunión de los que nadie se acordará cuando resulte tan necesario abortar, divorciarse o perderse en lujos superfluos).

Fue San Teodoto quien rescató los cuerpos de siete vírgenes cristianas, las cuales, tras haber confesado su fe ante las autoridades paganas, fueron obligadas a prostituirse, torturadas y finalmente arrojadas al agua atadas a piedras. San Teodoto consiguió enterrar dignamente sus cadáveres y por ello fue encarcelado.

Su martirio, tras múltiples torturas, fue llevado a cabo con la espada que es uno de sus símbolos.

El otro que le representa es la antorcha. La antorcha con la que buscó los cuerpos de las mártires ahogadas, durante una noche de piedra. El fuego portátil de su fe del que consiguió hacer entrega (traditio) a las siguientes generaciones de cristianos a través de su heroico ejemplo.

El fuego que debería arder cada vez que se reúne la Taberna Errante.

'Protecting the Light', de J. Kirk Richards (2014)

‘Protecting the Light’, de J. Kirk Richards (2014)

DE MAMONES Y HOMBRES

“En verdad, la vida es siempre una opción: entre honradez e injusticia, entre fidelidad e infidelidad, entre egoísmo y altruismo, entre bien y mal. Es incisiva y perentoria la conclusión del pasaje evangélico:  Ningún siervo puede servir a dos amos:  porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. En definitiva —dice Jesús— hay que decidirse:  No podéis servir a Dios y al dinero (Lc 16, 13). La palabra que usa para decir dinero —mammona— es de origen fenicio y evoca seguridad económica y éxito en los negocios. Podríamos decir que la riqueza se presenta como el ídolo al que se sacrifica todo con tal de lograr el éxito material; así, este éxito económico se convierte en el verdadero dios de una persona.

Por consiguiente, es necesaria una decisión fundamental para elegir entre Dios y mammona; es preciso elegir entre la lógica del lucro como criterio último de nuestra actividad y la lógica del compartir y de la solidaridad. Cuando prevalece la lógica del lucro, aumenta la desproporción entre pobres y ricos, así como una explotación dañina del planeta. Por el contrario, cuando prevalece la lógica del compartir y de la solidaridad, se puede corregir la ruta y orientarla hacia un desarrollo equitativo, para el bien común de todos.

En el fondo, se trata de la decisión entre el egoísmo y el amor, entre la justicia y la injusticia; en definitiva, entre Dios y Satanás. Si amar a Cristo y a los hermanos no se considera algo accesorio y superficial, sino más bien la finalidad verdadera y última de toda nuestra vida, es necesario saber hacer opciones fundamentales, estar dispuestos a renuncias radicales, si es preciso hasta el martirio. Hoy, como ayer, la vida del cristiano exige valentía para ir contra corriente, para amar como Jesús, que llegó incluso al sacrificio de sí mismo en la cruz.”

Extracto de la homilía dada por Su Santidad Benedicto XVI el 23 de septiembre de 2007.

POLÍTICA CATÓLICA

Cuatro años después, sin embargo, nada resume mejor los efectos no buscados de las revueltas árabes que la bandera negra del Estado Islámico, cuyas ramas siguen extendiéndose a través de cada estado fallido, a pesar de la actual campaña de la coalición liderada por los Estados Unidos para “debilitar y finalmente destruir” al grupo.

Esta cita que traducimos aquí la hemos obtenido de un interesante artículo, que trata de hacer balance de las consecuencias reales de las Primaveras Árabes ocurridas hace cuatro años.

La moraleja fundamental del asunto sería, quizá, el importante elemento fantasioso que la realidad virtual provoca en la capacidad analítica de muchos individuos. Confundidos por el número de visitas de sus blogs y páginas web, y por el estrepitoso altavoz que los medios de comunicación occidentales les proporcionaban, muchos honestos y valientes luchadores por la democracia y los derechos humanos se lanzaron a unas luchas políticas para las que, el tiempo ha demostrado, no estaban mínimamente preparados, principalmente porque habían interpretado muy mal las sociedades y los tiempos en los que realmente vivían.

El caso egipcio no deja de ser paradigmático. Por cada demócrata egipcio quizá haya en el país veinte rudos militantes de los Hermanos Musulmanes. El nivel de militancia del demócrata egipcio quizá llegue al nivel de tener un blog propio, que puede haber sido citado como inestimable fuente de información por el New York Times; pero cada uno de los veinte militantes de los Hermanos Musulmanes tiene experiencia en la cárcel, en ser torturado, en organizar redes asistenciales para huérfanos y viudas o en reuniones clandestinas para articular sus células políticas. ¿Quién iba a conseguir mayor poder en unas elecciones más o menos libres? El resultado tenía que estar claro para cualquiera que viva más allá del ambiente ficticio que internet puede crear en las mentes individuales.

La lucha política tiene sus leyes propias y sólo se puede sorprender de sus efectos reales el que se ha negado a enfrentar sus verdades; verdades que se llegan a conocer, fundamentalmente, leyendo libros de historia.

Algo semejante ocurre en ciertos ámbitos católicos. Retroalimentándose unos a otros a través de una inmensa red de páginas web y blogs (un hombre, un blog, es el nuevo lema de la democracia telemática), muchos católicos llegan a la conclusión, históricamente aberrante, de que están en disposición de organizar respuestas políticas serias para cambiar las leyes de sus respectivos países. Así que se lanzan a la formación de nuevos partidos políticos y organizaciones sociales que buscan dichos cambios, sin al parecer tener en cuenta la cruda realidad de los números, que hacen del catolicismo realmente existente una minoría social exigua incapaz de cambiar ningún marco político salvo bajo la forma de un poder dictatorial, inevitablemente obligado a la más furibunda represión de sus poblaciones no católicas.

De esta manera, tenemos a gran cantidad de católicos que tratan de convencernos de la importancia de organizar manifestaciones contra el aborto, plataformas contra el matrimonio homosexual y partidos políticos confesionales (o de hacer entrismo en los ya existentes). Estrategia propia de trasnochados militantes del PP o de trastornados del Yunque (esos católicos pueriles que juegan a la clandestinidad y a la masonería de andar por casa), y que, en el fondo, sólo parece demostrar una estúpida sed de poder.

Ahora mismo, la realidad es que el catolicismo está lejos de tener ningún tipo de relevancia política. Si tal objetivo (a muy largo plazo) quiere ser realmente buscado, no queda más remedio que centrarse (¿cómo podría ser de otra manera?) en el combate espiritual, que es el que realmente debe importar a todo católico en todo momento. Tratando cada uno de nosotros de ser mejor persona (mejor católico, pues es lo mismo) y de insistir en crear lazos entre las diversas comunidades que se puedan ir estableciendo, fundamentalmente a través de las parroquias; con especial atención a las formas de ayuda mutua, que puedan compensar el más que probable incremento de la pobreza a escala mundial. Y con especial cuidado en la recepción y transmisión de la auténtica Tradición, sin caer en el error de pactar con un mundo que cada vez se parece más al infierno.

No es una labor de lobbies, sino de santos y mártires.

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EL PESIMISMO VIRIL

El optimismo es la adulteración de la esperanza.
El pesimismo su posesión viril.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg.149.

“Pero el conocimiento de la historia no es la sola víctima de la conciencia que rechaza.

Su víctima preferida, su víctima predilecta, es la historia misma, la historia que vivimos, la carne temporal del hombre. Todos los que apelan a una condición natural del hombre, para acusar la condición positiva que la encubre y disimula, se sublevan contra la tenacidad irritante de nuestra miseria.

Arrebatados por el noble empeño de restituir al hombre su dignidad perdida, la tosca realidad cotidiana los ofende y el insolente desdén de la existencia los humilla. Ávidos de promesas y de augurios, su vehemencia infringe las quietas leyes de la vida. El suelo en que se apoyan les parece el perverso estorbo de sus sueños. El delirio de una perfección absoluta y terrestre los empuja a irascibles rebeldías. La ambigüedad irreverente de la vida desata la ferocidad de su corazón pueril y compasivo. Incapaces de proceder con desconfianza precavida, con irónica paciencia, consideran la corrupción del mundo intolerable y fortuita. Afanosos, así, de transformarlo para devolverle su hipotético esplendor primero, sólo consiguen derrumbar el frágil edificio que la paciencia sometida de otros hombres labró algún día en la estéril substancia de la condición humana.

A los hombres que destruyen impelidos por el ciego afán de crear, otros hombres oponen la compasión y el desprecio de un pesimismo viril. Éstos son los hombres cuya conciencia acepta su condición humana, y que acatan, orgullosos y duros, las innaturales exigencias de la vida. Estos hombres comprenden que la enfermedad de la condición humana es la condición humana misma, y que por lo tanto sólo pueden anhelar la mayor perfección compatible con la viciada esencia del universo. Una inquieta ironía conduce sus pasos cautelosos a través de la torpe y áspera insuficiencia del mundo.

Como nada esperan de la indiferencia de las cosas, la más leve delicia conmueve su corazón agradecido. Como no confían en la espontánea y blanda bondad del universo, la fragilidad de lo bello, la endeblez de lo grande, la fugacidad atroz de todo esplendor terrestre, despiertan en sus almas el respeto más atento, la reverencia más solemne.

Toda la astucia de su inteligencia, toda la austera agudeza de su espíritu, apenas bastan para ensayar de proteger y de salvar las semillas esparcidas.”

Textos, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2010; pgs. 39-40.

'The Swinger', de Andrew Wyeth (1969)

‘The Swinger’, de Andrew Wyeth (1969)

78º ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE SAN GILBERTO

El sábado 14 de junio del pasado 2014, la Taberna Errante conmemoró tan señalada fecha con diversos actos.

Comenzamos con un coloquio en el que Alfonso Díaz y Fernando Muñoz nos dirigieron dos exposiciones; en la primera, Alfonso (licenciado en Economía; aquí podéis leer uno de sus artículos para The Distributist Review) nos habló de la formidable potencia evangelizadora de Chesterton y de los aspectos económicos de su pensamiento; después, Fernando (doctor en Filosofía y Sociología; aquí tenéis un enlace a su blog) nos ofreció sus reflexiones sobre la vida y obra de San Gilberto, haciendo especial hincapié en la influencia del mismo en su propia trayectoria intelectual y personal.

Posteriormente, nos desplazamos hasta la iglesia de la Santa Cruz, donde se ofreció la misa (oficiada por el Padre Gabriel Díaz Patri según el rito tradicional) por el alma de Gilbert Keith Chesterton.

Al concluir la cual nos fuimos todos, como no podía ser de otra manera, de tumultuosa taberna.

Aquí os dejo una grabación del coloquio vespertino, realizada y subida por el gran Alejandro Rubio (que le ha sacado todo el partido posible a nuestros limitados medios técnicos; la exposición de Alfonso empieza en 2:00; la de Fernando en 29:35; las preguntas a partir de 59:30).

Este año, Dios mediante, pensamos repetir. Si os apetece asistir, creo que no ha de tardar el momento de proporcionar toda la información necesaria para ello. Mientras tanto, espero que el vídeo sea de vuestro interés.

PAGANO QUE CREE EN CRISTO

“No concibe su paganismo como una derivación personal, casi una rareza, ni como una opción entre varias. Es la única forma de ser conscientemente católico: Sólo es católico cabal el que edifica la catedral de su alma sobre criptas paganas [Escolios a un texto implícito; Atalanta, 2009; pg. 188].

O bien, El paganismo es el otro Antiguo Testamento de la Iglesia [pg. 225].

Esta atracción de lo Antiguo a lo radicalmente Nuevo sitúa a Gómez Dávila en toda una tradición, que cristianiza todo lo bueno de la historia humana: Un pensamiento católico no descansa, mientras no ordene el coro de los héroes y los dioses en torno a Cristo [pg. 247].

Probablemente su idea más atrevida, o situada a contracorriente de lo generalmente aceptado, y en última instancia de las bases de la reforma protestante, se encuentra en un juicio muy centrado en la realidad de los años sesenta:

El catolicismo languidece cuando rehúsa nutrirse de substancia pagana.
Los convidados declinan la invitación al festín celeste cuando les advierten que el Walhalla no lo prefigura [pg. 311].

O como afirma refiriéndose a Dios: El cristianismo completa el paganismo agregando al temor a lo divino la confianza en Dios [pg. 1248].

No sé si no podríamos encontrar mucho de J. R. R. Tolkien en esta actitud de don Colacho, que fundamenta su cristianismo sobres bases paganas, aunque luego cristianiza el resultado, de forma que los nuevos héroes carecen de la dureza pagana, suavizados por la caridad.”

Democracia y nihilismo. Vida y obra de Nicolás Gómez Dávila, de José Miguel Serrano Ruiz-Calderón; EUNSA, 2015; pgs. 255-256.

Pedra de abalar

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

plan zeta

apología de mí mismo

El Rancho de San Ysidro

Peripecias de un aprendiz de campesino

El perfil menos humano

“En aquella idea vaciaba, como en un molde, todo lo bueno que ella podía pensar y sentir; en aquella idea estampaba con sencilla fórmula el perfil más hermoso y quizá menos humano de su carácter”

La saga de Dashiell

non mea voluntas

A Día de Hoy

Señores, si quisiéredes mio serviçio prender/ querríavos de grado servir de mio mester