SONETO DE RETORNO

por El Responsable

Querendo a orixe das feridas
procurarmos sempre noutras cabezas
sen botar conta das propias feblezas
pasei por alto as miñas fuxidas.

Nos ollos as pálpebras esquecidas
e de prata nos petos trinta pezas;
sumidoiro de todas as fortezas:
nas costas as trabes do lar partidas.

Era eu quen erguía do chan a cruz
e ao entrar a lanza no costado
tan só era eu quen dela termaba;

e no solpor do ceo era a luz
-en auga e en sangue enchoupado-
vermella porque Te crucificaba.

 

Queriendo el origen de las heridas // buscar siempre en otras cabezas // sin prestar atención a las propias debilidades // pasé por alto mis huidas. // En los ojos los párpados olvidados // y de plata en los bolsillos treinta piezas; // alcantarilla de todas las fortalezas: // sobre la espalda las trabes del hogar partidas. // Era yo quien levantaba del suelo la cruz // y al entrar la lanza en el costado // tan sólo era yo quien la sostenía; // y en el atardecer del cielo era la luz // -en agua y en sangre empapado- // roja porque Te crucificaba.

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