NE NOS INDUCAS IN TENTATIONEM

por El Responsable

“Ya el Anillo había empezado a tentarle, carcomiendo su voluntad y su razón. Locas fantasías surgieron en su cabeza; y vio a Samwise el Fuerte, Héroe de la Era, avanzando a grandes pasos blandiendo una espada llameante a través de la tierra oscurecida, y ejércitos acudiendo a su llamada mientras se dirigía a derribar Barad-dûr. Y entonces todas las nubes se disiparon y brilló el blanco sol, y a su orden el valle de Gorgoroth se convirtió en un jardín de flores y árboles y los hizo dar fruto. Sólo tenía que ponerse el Anillo y reclamarlo como suyo, para que todo se hiciese realidad.

En esos momentos de prueba fue sobre todo el amor a su señor lo que más le ayudó a mantenerse firme; además, en lo más profundo de su ser permanecía aún indómito su sentido común hobbit: era completamente consciente de que él no estaba hecho para soportar tal carga, incluso si tales visiones no eran una mera trampa para engañarle. El pequeño jardín de un jardinero libre era todo lo que necesitaba y esperaba, no un jardín desmesurado cual reino; usar sus propias manos, no gobernar las de otros.”

The Lord of the Rings, de J.R.R. Tolkien; HarperCollins, 2007; pg. 901 [traducción propia].

'Campesino quemando malas hierbas', de Vincent van Gogh (1883)

‘Campesino quemando malas hierbas’, de Vincent van Gogh (1883)

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