LARGA Y LENTA CAÍDA DEL CABALLO

por El Responsable

“San Pablo fue purificado instantáneamente con una purgación perfecta, como santa Catalina de Siena, santa María Magdalena, santa Pelagia y algunas otras; pero esta clase de purificación es completamente milagrosa y extraordinaria en el orden de la gracia, como la resurrección de los muertos en el de la naturaleza, por lo que no hemos de pretender conseguirla. La purgación y curación ordinaria, tanto de los cuerpos como de los espíritus, se realiza poco a poco, por grados, progresivamente, con dificultad y a fuerza de tiempo.

[…] Dice el proverbio que cuanto más lentamente se realiza la curación tanto más segura es; las enfermedades del corazón, como todas las del cuerpo, vienen a caballo y en diligencia y se marchan a pie, muy despacio.

[…] El ejercicio de la purificación del alma sólo puede y debe terminar con nuestra vida; por tanto, no nos turbemos al considerar nuestras imperfecciones porque nuestra perfección consiste en combatirlas; y no sabríamos combatirlas sin verlas, ni vencerlas sin afrontarlas. Nuestra victoria estriba no en no sentirlas, sino en no consentirlas; y no es consentirlas el sentirse acuciado por ellas. Es muy ventajoso, como ejercicio de humildad, verse alguna vez herido en este combate espiritual y no hemos de considerarnos vencidos hasta que perdamos la vida o el valor.”

Introducción a la vida devota, de san Francisco de Sales; en el I volumen de sus Obras Selectas; BAC, 2010; pgs. 24-25.

'San Pablo', de José de Ribera (alrededor de 1630)

‘San Pablo’, de José de Ribera (alrededor de 1630)

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