El sosiego acantilado

non mea voluntas

Mes: octubre, 2014

SAN VICENTE DE MEHÁ

Xogabamos ao escondite
entre os mármores quedos,
o marmurio dos pregos polos que xa foron
e as flores nadas para a lembranza.

Cruzamos tempo despois a chaira
-en xuntanza de sangue-
para cargarmos co amor finado:
fomos deixando nos teus buracos
os repousos dos que nos fixeron ser.

Peirao invisíbel sen a luz do solpor
na beira agarda o derradeiro barco.

E non hai entre castelos cadea
que puider deter este cruceiro de retorno.

31 de outubro de 2010

Jugábamos al escondite // entre los mármoles tranquilos, // el murmullo de los rezos por los que ya fueron // y las flores nacidas para el recuerdo. // Cruzamos tiempo después la llanura // -en reunión de sangre- // para cargar con el amor muerto: // fuimos dejando en tus agujeros // los descansos de los que nos hicieron ser. // Puerto invisible sin la luz de la puesta de sol // en la orilla espera el último barco. // Y no hay entre castillos cadena // que pudiere detener este crucero de retorno.

San Vicente de Mehá

FOGOSA JUVENTUD DE LOS NUEVOS TITANES

“Los contemporáneos eran muy conscientes de que el consumo de carbón distinguía a Inglaterra del continente europeo. John Evelyn se quejaba de que en Londres había tal nube de carbón mineral que parecía una representación del infierno sobre la Tierra. Los comentaristas continentales atestiguaban la misma conciencia de los efectos de la polución del carbón, pero manifestaban más entusiasmo hacia los beneficios económicos.

[…] La fabricación de hierro también creció considerablemente en el siglo XVII. Tanto la minería del hierro como su fundición aumentaron. Los viajeros hacían comentarios sobre las impresionantes fundiciones de hierro en Sherwood Forest, Herefordshire y Pontypool, así como sobre la minería de hierro en Cumberland. Sussex, un centro de hierro en declive, aún contaba con fundiciones en varios lugares. La más activa región productora de hierro parece haber sido el bosque de Dean, en Gloucestershire. Allí no menos de sesenta mil personas trabajaban en las minas y en los hornos. En la década de 1680, dos expertos concluyeron que Inglaterra poseía al menos ochocientos hornos de hierro. Muchos comentaron los perjudiciales efectos del floreciente negocio siderúrgico en el campo inglés. Guy Miege y Thomas Newsham culpaban a la industria siderúrgica de la deforestación de Gloucestershire y de Warwickshire. Sería bueno que en Inglaterra no hubiese fundiciones; y era mejor cuando en Inglaterra no se fabricaba hierro, se quejaban muchos a fines del siglo XVII, porque las fábricas de hierro destruyen todos los bosques.”

1688. La primera revolución moderna, de Steve Pincus; Acantilado, 2013; pgs. 98-99, 100-101.

Saruman

CONTRA LA MASA

Mientras más importante sea una cosa, el número de sus defensores importa menos.
Para defender a una nación se necesita un ejército, pero basta un solo hombre para defender una idea.
Los arquitrabes seculares pesan sobre espaldas solitarias.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg. 224.

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COSECHADORES DE DESTELLOS

…und wozu Dichter in dürftiger Zeit?

Friedrich Hölderlin

 

Los improvisados gestos y maneras de los errantes virtuosos
que perseveran en tiempos oscuros
entre las ruinas de todas las formalidades
son la buena educación de la nobleza tres siglos posterior.

Pensamiento que brota de una esperanza graciosa
y que carga de eterna responsabilidad
cada uno de nuestros actos presentes.

'La Madre', de Odd Nerdrum (1984)

‘La Madre’, de Odd Nerdrum (1984)

EL DÍA QUE NACIÓ MI MUJER…

…Jünger escribió en su diario:

“La advertencia de Renard: Desconfía de los principios que aporten mucho dinero, habría que añadirla a las frases de la Confirmación.”

Autorretrato de Rembrandt

Autorretrato de Rembrandt

CRISOL QUE AFINA EL ORO

Leo los diarios de Jünger mientras como. No puedo evitar sonreír, admirado, al topar con lo siguiente:

Gripe, esta vez breve, dos o tres días de fiebre: en cualquier caso debería ir acostumbrándome poco a poco a tener en consideración mi edad.

Este apunte fue escrito el 18 de marzo de 1986 (curiosamente, justo un mes antes de que naciese mi mujer). Es decir, Jünger estaba a punto de cumplir 91 años.

Siempre me he preguntado si existe una relación directa entre sobrevivir a las dos Guerras Mundiales del siglo XX y llegar a la extraordinaria edad de 102 años. Me planteo si superar pruebas de tal calibre hace surgir potencias espirituales que no pueden dejar de tener efectos muy materiales en la somática propia. No me refiero sólo a una mera cuestión cuantitativa, por los muchos años que llegó a vivir; sino a la forma en que fue capaz de vivirlos, desbordante de salud, energía y curiosidad infantil. Sin privarse de todo tipo de experiencias, capaces de hacer tambalear los lugares comunes de cualquier especialista en geriatría.

Y estos pensamientos me hacen regresar al breve Tratado de la Tribulación de Pedro de Ribadeneyra (de cuando los jesuitas eran los más encarnizados defensores de la buena Doctrina Católica), donde se puede leer:

Basta decir que ella es la trilla que aparta la paja del grano, la lima áspera que quita el orín y alimpia el hierro, el fuego y fragua que le ablanda, el crisol que apura y afina el oro, la sal que conserva los mantenimientos, el martillo que nos labra, el agua con que se templa y apaga el fuego de la concupiscencia, la pluvia del cielo con que, bañada y regada, la tierra de nuestra alma da copioso fruto, la helada con que se arraigan y acepan los panes, el viento con que más se enciende el fuego del divino amor y con que más presto llegamos al puerto, el acíbar con que nos destetamos y dejamos el pecho dulce y ponzoñoso de las criaturas, la medicina amarga con que nos curamos y sanamos, el lagar en que pisada la uva da vino oloroso y sabroso, y, finalmente, es la librea de los hijos de Dios y la prueba cierta del siervo fiel del Señor. Porque, así como en el tiempo de paz muestra el Rey lo que quiera a sus soldados en las mercedes que les hace, y ellos en el de la guerra lo que le aman y estiman peleando y muriendo por él, así en el tiempo del consuelo y favor, el Rey del cielo nos da a entender lo que nos quiere, y nosotros en el de la tribulación lo que le queremos, mucho mejor que en el de la prosperidad.

Jünger

ANSIA DE FRONTERA

El profesor Villacañas, en sus libros de historia de España, considera que la circunstancia crucial para entender lo hispano es precisamente su carácter de frontera del mundo civilizado. Los hombres y comunidades que (sobre)viven en la frontera peninsular gozan de una libertad desconocida para las estructuras de zonas menos expuestas de la Cristiandad (basta examinar las cartas pueblas otorgadas por los reyes hispanos a las poblaciones fronterizas); pero es una libertad disfrutada a base de sangre, sudor y lágrimas; el arquetipo del guerrero mantiene su presencia con mayor intensidad y duración que en cualquier otra zona (no por casualidad, es en Hispania donde el apóstol Santiago acaba haciéndose también guerrero, montado a caballo y matando infieles). Al verdadero español siempre le va a resultar extraño disfrutar de libertades y privilegios que no provengan de su exposición a una vida acantilada en el combate.

Al pensar en las rebeldes ciudades comerciales flamencas, percibo la extrañeza que ambos tipos humanos, hispano y holandés, podían sentir recíprocamente al encontrarse; lo cual dio su particular sesgo de crueldad a las guerras de independencia de los herejes Países Bajos respecto de la monarquía habsbúrguica. La Furia Española es la expresión que brota del burgués atemorizado ante ese hombre de frontera, extremo en todas sus acciones, que formaba el común de los Tercios Viejos.

Se podría decir que el español ansía frontera: sólo en ella se siente hombre pleno.

Las comodidades que no puedan ser entendidas como auténticos descansos del guerrero son debilidades de afeminados.

24 de marzo de 2013

'Alférez de España', de Augusto Ferrer-Dalmau

‘Alférez de España’, de Augusto Ferrer-Dalmau

THE GREY HAVENS

But, said Sam, and tears started in his eyes, I thought you were going to enjoy the Shire, too, for years and years, after all you have done.

So I thought too, once. But I have been too deeply hurt, Sam. I tried to save the Shire, and it has been saved, but not for me. It must often be so, Sam, when things are in danger: some one has to give them up, lose them, so that others may keep them.

The Lord of the Rings, de J. R. R. Tolkien; Harper Collins, 2007; pg. 1029.

Grey Havens

PREGAR

Doado é pregar

cando se ama.

Procúrase a axuda de todo o que é

cando o propio ser evidencia

a súa impotente humanidade.

Ben doado é pregar

cando se ama.

10 de novembro de 2010

Fácil es rezar // cuando se ama. // Se busca la ayuda de todo lo que es // cuando el propio ser evidencia // su impotente humanidad. // Bien fácil es rezar // cuando se ama.

'San Andrés Apóstol', de José de Ribera (1630)

‘San Andrés Apóstol’, de José de Ribera (1630)

ALREDEDOR DEL CONCEPTO DE “CUERPO DRAMÁTICO”

Son las historias –los mitos- las que nos hacen creer en la posibilidad de que existan hombres buenos y bellos. Son las narraciones apasionadas de los que ya llevan unos cuantos años en el teatro del mundo, las que hacen contener el aliento a los niños. Quizá haya mil maneras de hacer contener el aliento a un niño; pero no creo que se le pueda hacer contener el aliento de cualquier manera.

El misterio del ser humano reside en aquellas historias que, no se sabe muy bien por qué, nos hacen contener el aliento.

Desde Platón sabemos que, en el fondo, se trata de saber contar los mejores cuentos. Pero también sobre esto hay opiniones: algunos creen que las mejores historias son aquéllas tan exactas como el teorema de Pitágoras; otros creen que lo son las que nos devuelven a nuestros orígenes animales. ¿Qué es la filosofía? Una duda literaria.

Quizá el error se encuentre en creer que sólo se trata de escribir buenos guiones, de narrar bellas historias a la luz de la hoguera.

Se trata de encarnar la historia inventada. Se trata de interpretar el papel que consideramos más bello.

Algunos tratados que hablan del descubrimiento de América se refieren a tal hecho como la invención de América. Muy adecuada la ambigüedad, porque América no existía antes de la llegada de los españoles: existía un doble continente poblado por varias civilizaciones humanas. América la descubrieron los españoles en el proceso de inventarla. La invención de América es la llegada a América: y llegar a América no consistía en un simple viaje en barco, sino en un viaje espiritual. Para inventar América, los hombres y mujeres del nuevo continente debían escuchar otras historias distintas a las que siempre habían escuchado. La invención de América no se produjo el 12 de octubre de 1492: la invención de América fue un proceso largo, repleto de narraciones, de historias contadas y de historias acalladas. De viejas historias que empezaban a ser contadas de un modo distinto, nuevo.

Los mitos, las viejas historias repetidas una y otra vez, son estrellas que los nuevos hombres y mujeres pueden seguir, para tener una dirección; pero el camino que tracen con sus propias vidas será único. Son los mitos los que nos ofrecen máscaras, papeles que interpretar. Algunos no querrían algo tan tosco como una máscara de teatro, algunos querrían interpretar el papel único, el que sutura el espacio, el que sella el vacío del abismo: el que tal cosa hace, no entiende al hombre. El papel único es lo mismo que el no papel. El papel universal es la nada absoluta. La vida humana florece en el intersticio de materia y forma, de cuerpo y espíritu: en el momento en que el hombre se pone una máscara determinada.

En las bodas del Cuerpo y el Alma,

siendo ella eterna y siendo él mortal,

sólo un hijo que es de ambos, la Vida,

es quien los tiene, forzados, en paz.

La filosofía reflexiona sobre las diversas máscaras, sobre el propio hecho de la máscara, sobre el abismo que separa los dos acantilados. La filosofía se sitúa ante la desconocida raíz común. Eso es lo que puede hacer la filosofía: confirmarnos la quiebra de nuestro ser. Nos puede ayudar, con sus conocimientos acumulados; pero, al final, la decisión es sólo nuestra. Nuestro acierto, nuestro error. Nuestra gloria, nuestro fracaso. En esta decisión, en ésa, en aquélla. Ayer, hoy, mañana. El hombre puede aprender, pero incluso su aprendizaje puede ser erróneo.

El mayor error es, quizá, querer vivir sin la responsabilidad de nuestros actos.

El camino trazado, posteriormente, quizá se convierta también en estrella celeste para los que vengan detrás. Son las historias las que nos hacen creer que han existido hombres de una calidad tal que, su misma existencia, sólo se puede explicar divinizándolos. En definitiva, son los mitos los que nos hacen creer que un Dios ha caminado por la tierra.

9 de mayo de 2007

"Puesto de frontera", de Andrew Wyeth (1968)

“Puesto de frontera”, de Andrew Wyeth (1968)

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

plan zeta

apología de mí mismo

El Rancho de San Ysidro

Peripecias de un aprendiz de campesino

El perfil menos humano

“En aquella idea vaciaba, como en un molde, todo lo bueno que ella podía pensar y sentir; en aquella idea estampaba con sencilla fórmula el perfil más hermoso y quizá menos humano de su carácter”

La saga de Dashiell

non mea voluntas

A Día de Hoy

Señores, si quisiéredes mio serviçio prender/ querríavos de grado servir de mio mester