AXIOMA FUNDAMENTAL DEL HOMBRE DE FRONTERA ACANTILADA (VARIACIONES SOBRE UN FAMOSO AFORISMO NIETZSCHEANO)

por El Responsable

Wer mit Ungeheuern kämpft, mag zusehn, dass er nicht dabei zum Ungeheuer wird. 
Und wenn du lange in einen Abgrund blickst, blickt der Abgrund auch in dich hinein.
 
Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo.
Cuando miras largo tiempo a un abismo, también éste mira dentro de ti.
Aforismo 146 de Más allá del Bien y del Mal.

Ves a los monstruos, ahí fuera, delante de ti.
Cada uno de esos monstruos es un abismo.
Te tomas tu tiempo mirándolo, observándolo, estudiando sus puntos débiles.
Para poder derrotarlo en la lucha.
¡Lo conoces tan bien!
Sabes cómo piensa, sabes cómo siente.
Eres su peor enemigo.
Has descubierto todas sus debilidades.
Así que tomas la iniciativa
y atacas.
Atraviesas su pecho con tu arma
y es tu carne la que florece sangrienta.

Porque ellos conocen tu mayor debilidad: ves a los monstruos ahí fuera,
no dentro de ti.

En el acantilado se escucha con atención a los monstruos:
saben mucho de todos nosotros.
No intentamos matarlos. Sabemos que no podemos.
Los domesticamos.
Los mantenemos cerca, para no olvidar lo que somos.
Para recordar lo que fuimos.
Lo que siempre podemos acabar siendo.

6 de junio de 2014

Imagen
“Hombre con cabeza de mujer”, de Odd Nerdrum (detalle).

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